| Las Divinas Enseñanzas del Tercer Tiempo | |
|
Selecciona tu lenguaje |
|
EL ADVENIMIENTO
El sitio del Espiritualismo Trinitario Mariano |
| ¿Quiénes son los 144000 escogidos? | Acerca del Tercer Testamento | Espiritualismo Trinitario Mariano |
|
Reflexiones Recientes
![]()
Temas Espirituales
Libros Gratuitos en línea
Otros Sitios
Herramientas en Línea
[¿Qué es esto?]
Agregar al Toolbar de Google
Mantenido con |
¿Existe vida en otros planetas? Otra de las grandes interrogantes de la humanidad a través de la historia, ha sido pensar en la posibilidad de que pueda existir vida en otros planetas, en otros mundos o espacios. Ya desde el siglo IV a.C., filósofos como Platón hablaban de mundos diferentes al nuestro, y después, autores como: Tomás Moro, Julio Verne, H.G. Wells e Isaac Asimov entre otros, con su corriente literaria llamada "Ciencia Ficción" (que más bien debería ser llamada "Anticipación Científica"), llenaron nuestro intelecto de relatos que nos enfrentaban a esa posibilidad de encontrar vida en otros mundos o civilizaciones distintas a la terrestre. Aunado a toda la literatura, avistamientos como el que se dio en Estados Unidos en 1947 y todos los que le han seguido en diferentes puntos del planeta hasta nuestros días, han llevado a los científicos a la construcción de radares y aparatos que les permita la detección de objetos voladores no identificados. Desgraciadamente, en la mayoría de los casos no se trata de esfuerzos guiados por el afán de hermandad, o por el noble deseo de estrechar nuestros lazos con otros espíritus que al igual que nosotros, evolucionan a través de algún tipo de materia en mundos diferentes al nuestro, sino que, como nos ha demostrado la historia a través de los siglos, la mayor parte de las veces, en el ser humano se trata de su afán de poder, de sus intenciones de dominio de los unos sobre los otros, de sus pretensiones de convertirse en dueños del espacio. En medio de todo esto, se han creado innumerables teorías, historias llevadas a las pantallas chicas y grandes en donde se expone la posibilidad de que la visita de seres extraterrestres a nuestro planeta, sea con el único propósito de apoderarse de nuestra voluntad para convertirnos en esclavos o en especimenes de laboratorio; como muestra de ello podemos recordar la versión radiofónica de La Guerra de los Mundos dirigida por Orson Wells en 1938, la cual sembró el pánico entre miles de oyentes en los Estados Unidos. Acontecimientos como este, han llevado a muchos a la paranoia y a comprarse la idea de que si existiera la remota probabilidad de ser visitados por alienígenas, tendríamos que aniquilarlos antes de que pudieran llevar a cabo sus malévolos propósitos de invasión y conquista. En la mayoría de los casos, la ignorancia del hombre, el miedo hacia lo desconocido, hacia lo que no ha visto o palpado con sus sentidos materiales, le ha llevado a rechazar la posibilidad de que exista vida en otros planetas, y entre muchos de aquellos que dicen saberlo todo, la negación de lo divino y su arrogancia, los ha llevado a pretender convencernos de que somos el único planeta habitado en el Universo. Yo me pregunto ¿será posible que nuestro Padre siendo inmensamente sabio sea capaz de crear tanto desperdicio? ¿Que se haya dedicado a la construcción de un Universo tan extraordinario con el único propósito de halagar el orgullo y arrogancia del género humano? Creer en este absurdo es una prueba más de la increíble soberbia del hombre.
"¿Por qué creer que el hombre sea lo más
grande que por hoy existe en las obras
del Señor? Solo sois pequeñas criaturas
que vais por un largo camino en pos de
la verdadera grandeza."
"Cuán agradable a vuestra vanidad ha
sido el creeros la imagen del Creador.
Os creéis las criaturas más
evolucionadas hechas por Dios y estáis
en un grave error al suponer que el
Universo se hizo solo para vosotros.
¡Con cuánta ignorancia os llamáis a
vosotros mismos los reyes de la
creación!"
"En vos tenéis un reflejo de lo divino,
me lleváis en verdad. La inteligencia,
la voluntad, las potencias, los sentidos
y las virtudes que poseéis, hablan de la
esencia superior a la que pertenecéis y
son un testimonio viviente del Padre de
quien brotasteis".
"Pero a veces, la imagen que de Mí
lleváis en vuestro ser la llegáis a
manchar y profanar con la desobediencia
y el pecado; entonces no os asemejáis a
Mí, porque no basta tener un cuerpo
humano y un espíritu para ser imagen del
Creador: la verdadera semejanza Conmigo
está en vuestra luz y en vuestro amor
para todos vuestros semejantes".
"Comprended que ni siquiera la Tierra
está hecha solamente para los hombres.
En la escala interminable de la creación
divina, existe un número infinito de
espíritus que van evolucionando en
cumplimiento de la Ley de Dios".
"Los fines que todo ello encierra y que
como hombres, aunque quisierais no
podríais comprender, son grandes y
perfectos como todos los propósitos de
vuestro Padre, mas en verdad os digo,
que nos sois vosotros ni las más grandes
ni las más pequeñas criaturas del
Señor".
Estas revelaciones que en distintas Enseñanzas nos ha
hecho el Padre en este tiempo, revelándonos que los
habitantes del planeta Tierra no somos los espíritus
encarnados más evolucionados que existen en esta creación
material, ni tampoco los únicos, pueden ser una sorpresa
para muchos, pero basta que recorramos con nuestra mirada
la obra que hemos realizado en nuestro mundo, que
contemplemos los cuadros de dolor y destrucción que hemos
creado y analicemos los actos de injusticia a que nuestra
ignorancia nos ha llevado, para que comprendamos las
razones por las que nuestro Padre ha venido a reclamarnos
nuestra falta de amor y de evolución espiritual.
"Muchas veces me habéis preguntado qué
hay más allá de este mundo, y si esos
astros que giran en el espacio son
mundos como el vuestro. Mi respuesta
ante vuestra curiosidad no ha descorrido
completamente el velo del misterio,
viendo que todavía no tenéis la
evolución necesaria para comprender, ni
la espiritualidad indispensable para
armonizar con otras moradas".
"No habéis llegado aún a conocer ni a
comprender las enseñanzas que os brinda
el planeta en que vivís, y ya queréis
buscar otros mundos. No habéis podido
fraternizar entre vosotros, habitantes
de un mismo mundo, y queréis descubrir
la existencia de seres en otras
moradas".
"¿Qué sería de vosotros, hombres
vanidosos, seres empequeñecidos por
vuestro materialismo, si antes de
despojaros de vuestras lacras humanas os
fuese concedido llegar hasta otros
mundos? ¿Cuál sería la semilla que
iríais a sembrar? La discordia, la
ambición insana, la vanidad".
"En verdad os digo que para alcanzar ese
conocimiento a que todo humano aspira y
esa revelación que aleje de su mente las
preguntas que le torturan y le intrigan,
mucho tendrá que purificarse el hombre y
mucho habrá de velar y orar".
"Por ahora debe bastaros recordar que en
el Segundo Tiempo os dije "En la casa
del Padre hay muchas moradas," y que
ahora, ratificando aquellas palabras, os
digo que no sois los únicos habitantes
en el Universo, ni vuestro planeta es el
único habitado".
"En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, Yo os lo hubiera dicho, voy, pues, a preparar lugar para vosotros". Juan 14:2No solamente vino nuestro Padre en este tiempo a recordarnos sus lecciones de tiempos pasados, sino que además, vino a revelarnos que en aquellos otros mundos que pueblan el Universo también se ha manifestado como Maestro, como Mesías y como Ejemplo.
"No es este mundo el único que sabe de
la huella de mi paso; doquiera que ha
sido menester de un Redentor, allí ha
sido mi presencia, pero debo deciros que
mientras en otras moradas mi cruz y mi
cáliz fueron apartados por la
regeneración y el amor de vuestros
hermanos, aquí, en este mundo, después
de muchos siglos, aún me tenéis coronado
de espinas, atormentado en la cruz de
vuestras imperfecciones y bebiendo
siempre el cáliz de hiel y vinagre".
¡Esa es la principal razón por la que nuestro Padre no ha
permitido hasta ahora que tengamos una comunicación clara
y abierta con otros hermanos que pueblan el Universo!
No es que no estén ahí, no es que no tengan el enorme deseo de estrechar lazos de amor y conocimiento con nosotros que somos sus hermanos menores, sino que obedientes a la voluntad de nuestro Padre, esperan que lleguemos a un nivel de evolución con el que podamos recibirlos con verdadera hermandad. Para poder lograr su manifestación clara en nuestro planeta, para poder comunicarnos con ellos, primero tenemos que sanar las heridas que hemos causado al Divino Maestro con nuestra falta de amor hacia nuestros hermanos, con esa tendencia constante que existe en el ser humano hacia la indiferencia y destrucción de todo lo que le rodea en este hermoso planeta azul que se nos dio como hogar; tenemos que estar dispuestos a la regeneración del espíritu, a la elevación de este y al desarrollo de las facultades que el Señor a puesto en nosotros, para poder ser afines a nuestros hermanos y lograr la comunicación con ellos en el único idioma que es universal: el amor.
"A las generaciones del mañana les será
dado contemplar abiertas las puertas que
les aproximen a otros mundos y tendrán
motivo para maravillarse ante el Padre".
"El bien y el amor, de los cuales se
derivan la caridad y la paz, serán las
llaves que abran las puertas del
misterio, dando así los hombres un paso
hacia la armonía universal".
"Yo os digo: El tiempo no ha llegado en
que os lo revele plenamente; cuando el
hombre alcance espiritualidad, entonces
le serán dadas a conocer grandes
revelaciones y podrá comunicarse con
aquellos seres amados de mi Divinidad,
de Espíritu a espíritu y vendrá la
comunicación de pensamiento de todos los
hermanos.
"Cuando la vida de los hombres tenga
reflejos de espiritualidad, Yo os digo
que ni siquiera tendrán que esforzarse
en buscar más allá de su mundo, porque
al mismo tiempo serán buscados por
quienes habitan moradas más altas".
"Primero elevad el espíritu
desarrollando sus dones y luego aspirad
al conocimiento de lo que existe más
allá de vuestro mundo y de vuestra
mente".
"Mas desde hoy sabed: Todos los mundos se
encuentran habitados por mis criaturas,
nada está vacío, todos son jardines y
huertos benditos cuidados por María, la
Ternura Divina".
Citas extraídas de las comunicaciones divinas de El Tercer Testamento
» Envía esta reflexión a tus amigos
|