Las Divinas Enseñanzas del Tercer Tiempo
El Tercer Testamento Selecciona tu lenguaje
The Third TestamentThe Third Testament
Le Troisième TestamentLe Troisième Testament
Das Dritte TestamentDas Dritte Testament
EL ADVENIMIENTO
El sitio del Espiritualismo Trinitario Mariano
Reflexiones Recientes

Descargar Libros del Tercer Testamento

Temas Espirituales
Libros Gratuitos en línea
Otros Sitios
Herramientas en Línea

 

Feed del Sitio
[¿Qué es esto?]

Agregar al Toolbar de Google
Agregar al Toolbar de Google

Creative Commons License
El sitio está bajo una Licencia Creative Commons.

Mantenido con
Movable Type 3.2

« ¿Existe vida en otros planetas? Abraham, el gran patriarca »

La llegada de grandes espíritus a la Tierra

Desde el Primer Tiempo, cuando Dios profetizó a Abraham que sería la simiente de una gran descendencia, usó imágenes como el polvo de la tierra para referirse a ella, para hacer comprender al patriarca la incontable manera en que se multiplicaría ese pueblo en lo material.

  "Y haré tu descendencia como el polvo de
  la tierra; que si alguno puede contar el polvo
  de la tierra también tu descendencia será contada".
  Génesis 13:16
Mas también, le habló usando como metáforas las arenas que están cerca del mar y las estrellas del cielo, para que Abraham comprendiese con ello que así como sería tronco de un pueblo numeroso en lo material, por su ejemplo de fe y obediencia también sería simiente de un pueblo en lo espiritual, aquél que sería llamado el pueblo de Dios, los hijos del pacto, aquellos que harían la promesa de servir y amar a Dios por siempre; un pueblo formado por una inconmensurable multitud de espíritus guiados por las Leyes Divinas, un pueblo formado por ángeles dispuestos a seguir a su Señor perpetuamente.
  "De cierto te bendeciré, y multiplicaré tu
  descendencia como las estrellas del cielo y
  como la arena que está a la orilla del mar;
  y tu descendencia poseerá las puertas de sus
  enemigos.
  En tu simiente serán benditas todas las
  naciones de la tierra, por cuanto obedeciste
  mi voz".
  Génesis 22:17-18
¿Qué mejores imágenes podría haber usado nuestro Padre para hacernos comprender que su pueblo es espiritual? Sabemos que la arena se forma por la erosión de las rocas a través de los siglos, por el viento y el agua que las van decantando; con ella se produce el cristal de roca que es fundido por el fuego a altas temperaturas, también se puede usar como abrasivo, y como un pulidor de inigualable valor; está siempre a la orilla del mar y es bañada por sus aguas sin descanso.

Si transportamos todas estas imágenes a lo espiritual, a lo elevado, comprenderemos que la arena simboliza al espíritu que al igual que la arena tiene que pasar por un crisol para ser transformado; la arena a través del fuego material, y el espíritu a través del fuego simbólico de la conciencia. El mar, como nuestro Padre nos ha explicado en muchas ocasiones, significa su Ley. ¡Hermosa metáfora! ¿Verdad?

Y ¿que podemos decir de la alegoría de las estrellas? ¿De qué otra cosa nos hablan sino de infinidad, de inmensidad, de elevación y de luz, al igual que el espíritu que ha llegado a un alto grado de evolución?

Ahora bien, en el Segundo Tiempo, el Divino Maestro reveló a Sus apóstoles, entre muchas otras cosas, que una de las señales de Su regreso en el tiempo de la tribulación, sería que las estrellas caerían del cielo y habló de enviar a sus ángeles con voz de trompeta (Mateo 24:29-31); esto mismo, había sido anunciado por profetas como Isaías, quien habló diciendo que los ejércitos de los cielos caerían como las hojas de la parra y de la higuera (Isaías 34:4).

Juan, confirmando en el Apocalipsis lo dicho por Isaías, al hablar sobre las revelaciones del Sexto Sello en que nos encontramos actualmente, profetizó que las estrellas del cielo caerían sobre la Tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento (Apocalipsis 6:13), y en la misma Revelación, aparece la imagen de la Madre Universal, llevando sobre su cabeza una corona formada por doce estrellas, las cuales simbolizan a las doce tribus de Israel, esto es, el pueblo de Dios (Apocalipsis 12:1).

Así como se han cumplido estas revelaciones en lo material a través de la enorme cantidad de lluvias de estrellas que se han detectado físicamente en los últimos años, la profecía se ha cumplido también en lo espiritual.

¿Quién no ha escuchado hablar en este tiempo de manifestaciones de ángeles? ¿Quiénes de los que conocemos las revelaciones de estos tiempos y que hemos sido testigos de la comunicación del mundo espiritual a través del entendimiento humano, o de espíritu a espíritu, seríamos capaces de negar el cumplimiento de las profecías que hablan de las estrellas cayendo a la Tierra, o de los ejércitos de ángeles que han de llegar en ayuda del Arcángel Miguel a derrotar al dragón símbolo de la maldad humana?

Los ángeles están aquí.

¿Cuántos de nosotros hemos tenido ya el privilegio de estar cerca de esos grandes espíritus que están encarnando en el planeta, en los hijos de algún amigo, de algún vecino o en nuestra propia familia?

¿Cuántos de nosotros nos hemos sentido transportados a estados de profunda paz y armonía cuando estamos cerca de ellos? ¿Por qué perdernos la alegría de abrir las puertas de nuestro hogar y nuestro corazón a esos espíritus de luz?

¿No sería maravilloso como dice Pablo, que gracias a nuestra hospitalidad, sin saberlo hospedáramos ángeles?

            "Regenerad vuestra vida, purificad
            vuestro corazón porque Yo os digo que en
            el espacio espiritual moran muchos
            espíritus de luz que sólo esperan
            vuestra preparación para encarnar entre
            vosotros y dar su mensaje a la
            humanidad. Esas son las generaciones
            prometidas y anunciadas a vosotros, esos
            serán vuestros hijos y descendientes;
            por eso os digo que apuréis con
            paciencia vuestro cáliz a fin de que la
            herencia que les leguéis sea limpia y
            que también encuentren el camino
            preparado con vuestro amor y fe".

            "Las tierras son propicias y fértiles,
            pueblo; preparaos verdaderamente en
            espíritu y materia y estaréis en
            condiciones de levantaros a sembrar la
            semilla de esta revelación, preparando a
            la vez el camino a las nuevas
            generaciones".

            "Os he prometido enviar a morar entre
            vosotros a los espíritus de gran luz,
            que esperan tan sólo el momento de
            acercarse a la Tierra para encarnar y
            cumplir una gran misión de
            restauración".

            "Cuando aquellos seres habiten este
            mundo, ¿qué tendréis que enseñarles?
            Nada, de cierto os digo, porque ellos
            vendrán a enseñar, no a aprender. Os
            maravillaréis de escucharles desde la
            infancia hablando de enseñanzas
            profundas, sosteniendo conversaciones
            con los hombres de ciencia y con los
            teólogos, asombrando con su experiencia
            a los ancianos y aconsejando la buena
            senda a la juventud y a la niñez".
  "Y después de esto derramaré mi Espíritu
  sobre toda carne, y profetizarán vuestros
  hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos
  soñarán sueños y vuestros jóvenes verán
  visiones".
  Joel 2:28
            "Este es el tiempo que vio y anunció
            Joel, en el que los hijos de la
            Humanidad tendrían visiones y sueños
            proféticos, en que sus bocas hablarían
            movidas por mi fuerza divina, porque mi
            Espíritu estaría derramado sobre toda
            carne y sobre todo espíritu".

            "He aquí un pueblo que nace y crece en
            el silencio y cuyos hijos vierten
            palabras del Espíritu Santo, transmiten
            los mensajes espirituales y con su
            mirada espiritual traspasan los umbrales
            del Más Allá y miran los acontecimientos
            del futuro; de cierto os digo que esta
            simiente está esparcida en todo el mundo
            y nadie podrá destruirla".

            "Por labios de hombres, mujeres y niños
            habéis escuchado mi concierto divino,
            habéis penetrado por vuestro éxtasis en
            el deleite de oír la voz del Señor y de
            sus ángeles. Mi palabra no es para un
            pueblo, es para todos los pueblos, para
            todas las creencias  y religiones".

            "Este es el tiempo en que mis huestes
            espirituales se acercan al mundo a
            levantar a los que tienen que seguirme y
            destruir la cizaña y la mala hierba del
            pecado".

            "Cuando esas grandes legiones de
            espíritus de luz se encuentren habitando
            la Tierra, diseminados y distribuidos
            por la sabiduría del Padre, se empezará
            a notar el acercamiento entre los
            hombres, el deseo de comprensión, de
            armonía y de paz. Se verá como un pueblo
            se une a otros pueblos, como un indicio
            de la unificación universal a que
            tendrán que llegar todos mis hijos".
¿Por qué perdernos la oportunidad de convivir con los ángeles aquí mismo, en la Tierra? ¿Por qué desperdiciar la posibilidad de aprender de su avance espiritual y su ejemplo, tan solo por falta de fe en nosotros mismos y en el futuro de la humanidad?

Debemos comprender que son precisamente esos ángeles los que vienen a ayudarnos a cambiar el rumbo del destino de este género humano que por momentos parece tan oscuro.

            "Os digo que mi semilla, que es esta
            Doctrina que habéis recibido, dará en
            vosotros sus frutos, y que esos frutos
            serán los grandes espíritus que vengan a
            encarnar en vuestros hijos o en los
            hijos de vuestros hijos".

            "Bienaventurado el hogar que recibiese
            en su seno a uno de estos espíritus.
            ¡Cuán graves serán los cargos que se
            hagan quienes traten de impedir el
            cumplimiento de mis enviados!"

            "¿Por ventura será vuestro hogar el que
            reciba la presencia de aquellos seres de
            luz? Si estáis preparados os elegiré; si
            no lo estáis, buscaré corazones
            dispuestos y ahí les enviaré".

Citas extraídas de las comunicaciones divinas de El Tercer Testamento

» Envía esta reflexión a tus amigos


Leer Más Reflexiones

El Libre Albedrío: Decidir y Hacer
El libre albedrío consiste fundamentalmente de dos cosas, no solo de una, como muchas veces se malinterpreta. Y esas dos cosas son: la facultad de decidir y la facultad de hacer, las que muchas veces se parecen pero no son...

El Libre Albedrío ¿Recurso Ilimitado?
Pareciera que muchos suponen que el libre albedrío prácticamente no tiene límites; es decir, consideran su libre albedrío como un recurso ilimitado. Pero ¿realmente lo es? No, no lo es. Para ilustrar esto, supongamos que alguien, en pleno uso de...

La Verdadera Libertad
"El hombre en la Tierra es un príncipe a quien mi amor y mi justicia dieron ese título y la orden que recibió desde el principio fue de señorear la Tierra." "Sobre el divino don del libre albedrío puse...

El Matrimonio: La Integridad del Espíritu en lo Humano
Si comprendemos bien esto, veremos entonces la importancia del matrimonio, veremos como algo lógico y natural que el Señor instituyera el matrimonio desde el principio de la humanidad; es solo a través del matrimonio, donde se unen ambas naturalezas...

¿Machismo en Dios?
Por malas interpretaciones del texto bíblico, muchos teólogos en tiempos anteriores le atribuyeron a Dios lo que creyeron ser características masculinas, como son el poder creador, la justicia, el mando, sin percatarse que estos atributos atañen solo al Padre,...

Ver Archivo...

Otras Ligas Interesantes

La Reencarnación
La reencarnación, una vida no es suficiente para la evolución del espíritu.

Alma y Espíritu
La diferencia entre alma y espiritu. Un error de siglos, bajo la luz de las revelaciones divinas del Tercer Tiempo.

Las Profecías Cumplidas
Las sorprendentes revelaciones de Espíritu de Verdad en el Tercer Tiempo en cumplimiento de las profecías de tiempos pasados; las puertas del misterio se abren para la humanidad: reencarnación, la Trinidad divina y los dones espirituales explicados.

El Libro de Daniel
El Libro de Daniel, las profecias del final explicadas.

El Espiritualismo Trinitario Mariano
La página web del Espiritualismo Trinitario Mariano, el verdadero pueblo espiritual de Dios, los 144000 marcados, Roque Rojas, Damiana Oviedo.

Centro de PublicaciónCentro de Publicación
Libros eléctronicos y otras descargas gratuitas.

Comunicaciones Divinas de espíritu a Espíritu Comunicaciones Divinas de espíritu a Espíritu
Cátedras Divinas entregadas después de 1950.